Thursday, October 17, 2013

“No tienen vergüenza " Los nuevos esclavos del siglo 21, la CEOE es insaciables, dos reformas Laborables (Zapatero y Rajoy) no han servido para parar la Sangría del paro”

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La patronal propone generalizar la jornada parcial antes que reducir las plantillas

CEOE pide despido gratis para el primer año de todos los contratos fijos

  • La patronal propone al Ejecutivo reducir a seis todas las modalidades de contratos
  • Quiere que las contrataciones temporales no deban justificar su eventualidad
Madrid
 





GRA269. MADRID, 16/10/2013.- El presidente de la CEOE, Juan Rosell, durante la rueda de prensa ofrecida hoy en la sede de la patronal, en Madrid, para presentar un informe sobre los Presupuestos Generales del Estado de 2014. Rosell ha valorado los Presupuestos y los ha calificado de realistas, al tiempo que ha destacado que el principal objetivo es el control del déficit, al que ha definido como "el peligro inmediato". EFE/JuanJo Martin
(EFE)
El Ministerio de Empleo ha anunciado que trabaja en una simplificación administrativa de los contratos. En este escenario, la patronal CEOE ha dado un paso más allá elaborando su propias peticiones del oyente en esta materia. Su propuesta –que fue incluida en los documentos que revisó ayer la Junta Directiva– reduce a seis las modalidades contractuales: contrato fijo (a tiempo completo y a tiempo parcial); contrato temporal (por obra o servicio, eventual e interinidad); contratos formativos (para la formación y el aprendizaje y en prácticas) y el contrato de relevo.
Dicho esto, los empresarios reclaman que para todas las nuevas contrataciones se “extienda al contrato indefinido ordinario el periodo de prueba de un año fijado para el contrato de apoyo de emprendedores”. Durante este tiempo, el despido del trabajador es acausal y gratuito. Ahora, ese periodo de prueba es de seis meses como máximo si así lo amplía el convenio de referencia.
Otra novedad que reclama CEOE es que en los casos en los que se cumplan las condiciones para un despido objetivo el empresario pueda ofrecer al trabajador que cambie su contrato a tiempo completo por otro a jornada parcial como alternativa a su despido.
Asimismo, la propuesta patronal plantea que los contratos temporales sean “acausales”, esto es que no deban justificar su eventualidad, si no superan los límites de encadenamiento que marca la ley. O, como alternativa, sugieren que se eliminen estos límites (no más de dos contratos de 24 meses de duración en un periodo de 30 meses)
La cúpula empresarial respaldó ayer, en líneas generales, el diseño de los Presupuestos Generales del Estado para 2014. El documento en el que analiza estas cuentas saluda “el cambio de orientación en algunas políticas” en referencia a que “el ajuste del gasto en algunas áreas parece haber finalizado”. Aunque critican que algunas partidas como las destinadas a turismo, infraestructuras e inversión, no aumenten. En este sentido, el presidente de CEOE, Juan Rosell, advirtió que “hay que cortar” el incremento de la deuda pública porque niveles cercanos al 100%, como el Gobierno prevé el próximo año, son “económicamente imposibles”. Y añadió el cumplimiento de los objetivos de déficit como otro “peligro inmediato que hay que controlar”.
La patronal cree que el cuadro económico en el que se basan los Presupuestos es “realista y prudente” y destacan que de cumplirse sus variables, “la economía española apenas crecerá hasta finales de 2014”. Así, tras indicar que la situación de España se ve en el exterior de forma “mucho más positiva que a nivel nacional”, Rosell instó al Gobierno a seguir avanzando en las reformas estructurales (fiscal, de pensiones y laboral) para lograr ese ajuste sin seguir aumentando la dependencia financiera del exterior.
En cuanto al empleo, CEOE encuentra “esperanzador” que septiembre haya registrado el mejor dato en ese mes desde 2007. Si bien, llama la atención sobre la existencia de 548.660 parados más que se encuentran realizando cursos de formación o son demandantes “limitados” de empleo que no aparecen en la estadística y que elevarían el número total de parados registrados de 4,7 a 5,2 millones.

“El gasto en pensiones es insostenible en tres años”

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, advirtió ayer al Gobierno que los empresarios tampoco quieren una reforma de pensiones impuesta. “No queremos que la reforma sea la de un Gobierno”, dijo el líder patronal. Por ello, reclamó “tiempo” para lograr un nuevo sistema consensuado con patronal, sindicatos y los grupos parlamentarios. “Queremos un análisis completo en el medio y largo plazo, no para la semana que viene. Lo que no puede pedirnos el Gobierno es que digamos que sí a la reforma en 10 días”, añadió.
En este sentido, Rosell aseguró que el gasto en pensiones –que se incrementará un 4,9% este año– “es insostenible, no a largo plazo, sino en los próximos tres o cuatro años”, por lo que apostó porque la nueva reforma del sistema introduzca mayor proporcionalidad entre lo que se contribuye y la cuantía final de las pensiones.
No obstante, CEOE se queja en un informe interno de que el Gobierno no ha cumplido tampoco en 2014 la prometida rebaja de un punto de cotizaciones, anunciada incluso por el Gobierno en Bruselas hace un año y que habría ahorrado 2.432 millones en costes laborales de las empresas ya en 2013. Por el contrario, critican el incremento, por segundo año consecutivo de las bases máximas de cotización, un 5%, lo que, según datos de la Seguridad Social, aumentará en 766 millones el pago de cotizaciones por parte de los empresarios.

http://cincodias.com/cincodias/2013/10/16/economia/1381945736_252551.html
 

Monday, October 14, 2013

De la integración social al paro..

Una ONG despide a 27 mujeres discapacitadas con cargas familiares que atendían una red de quioscos y las sustituye por contratados temporales


 
Quiosco gestionado por la empresa de Cogami bajo concesión municipal en el paseo marítimo de A Coruña. / GABRIEL TIZÓN
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Mujer, discapacitada, con más de 40 años y cargas familiares. “Ahora parada con un futuro complicado, las puertas están cerradas para la gente como nosotras”. Es el perfil de la gran mayoría de las 27 despedidas en los últimos meses por la Rede Galega de Kioscos, perteneciente al grupo Galega de Economía Social, que dirige la Confederación Galega de Persoas con Discapacidade (Cogami), una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro según sus estatutos. Supone un 10% de su plantilla encargada de atender 41 quioscos en Galicia.
Unos despidos de contratados fijos y con años de experiencia —salvo en dos casos, que eran eventuales— que conllevó al cierre de tres de los cinco quioscos que tiene en Santiago. En otros, como en los cinco situados en lugares emblemáticos del paseo marítimo de A Coruña, se redujeron en algunos casos los horarios de apertura. Pero se cubrieron de inmediato con contrataciones temporales las bajas forzosas de trabajadoras fijas que, sin previo aviso, recibieron en julio cartas de despido por motivos supuestamente disciplinarios. En la mayoría de los casos, nunca se llegaron a probar. La empresa, ante el Servicio Público de Arbitraje y para evitar un juicio, acabó por reconocer como improcedentes muchos de esos despidos y aceptó indemnizarlos. Los ocho quiosqueros despedidos fulminantemente también en verano en A Estrada (Pontevedra) fueron igualmente remplazados al día siguiente.
Cunde la sospecha de que se trata de “una estratagema de la empresa”, como denuncia Esquerda Unida en A Coruña, “para disponer de trabajadores gratuitos” gracias a las diversas subvenciones públicas que cobra durante el primer año de contratación por tratarse de mujeres, mayores de 45 años y personas discapacitadas. Unas ayudas de la Administración que, insiste EU, cubren prácticamente el salario mínimo interprofesional que cobran los empleados de la Rede Galega de Kioscos. Comisiones Obreras de A Estrada también habla de “engaño” para despedir y contratar a discapacitados sin desembolsar un céntimo.
“Así no se integra, se deshacen de las que llevamos tiempo para coger nuevas por las que cobran más”, corroboran las despedidas coruñesas. Se declaran “ofendidas y maltratadas por Cogami, que se vanagloria de defender el derecho de los discapacitados”, añade Gracia. “Esto de los quioscos era un proyecto bonito”, cuando comenzó hace 15 años, asiente Sonia Puente Pérez, delegada sindical de la empresa en Santiago, “pero Cogami ya no cumple, así de claro lo digo, con todo eso de integrarnos a los discapacitados en el mundo laboral”. Esta quiosquera, que lleva 13 años en la empresa, dice haber perdido “toda la ilusión”.
Estos 27 despidos en cadena pusieron al descubierto la precariedad y severas condiciones laborales de estos quiosqueros, además de varias situaciones de abusos. Con un salario neto de 620 euros al mes, trabajan sábados, domingos y festivos. Una mayoría de los quioscos no están adaptados para discapacitados. Y deben realizar trabajos que no siempre les resultan fáciles como mantener limpios los aseos públicos de los quioscos de A Coruña o recoger mesas y sillas de la cafetería que incluye el de la Alameda de A Estrada. Sus sueldos llevan tres o cuatro años congelados. “Tenemos un plus de asistencia de 40 euros tres veces al año, pero si coges una gripe, ya no se cobra”, apunta Sonia Puente.
Todo eso sin mencionar las cámaras instaladas dentro de los quioscos para vigilar a los empleados. Tres mujeres en A Coruña están a la espera del juicio tras ser despedidas acusadas de robar mercancía. La empresa alega tener pruebas grabadas. “Todo porque cogieron un chuche o una botella de agua, estando a 40 grados dentro del quiosco, y se olvidaron de pagar los 50 céntimos que cuesta”, defienden sus compañeras. Sin trabajo también se quedó este verano una discapacitada en silla de ruedas mientras estaba de baja por un problema de coagulación sanguínea.
Los despedidos de A Estrada lograron el apoyo y promesa de mediación del alcalde, José López (PP), quien llegó incluso a cuestionar las formas de la Rede Galega de Kioscos, “porque moralmente no se ajustan a una empresa de economía social apoyada por las instituciones públicas”. Nada que ver con la inhibición mostrada por su homólogo de A Coruña, Carlos Negreira, también del PP. Y ello a pesar de que los cinco quioscos dotados de aseos públicos en A Coruña son una concesión municipal que lleva nada menos que una década caducada. Pese a la insistencia del grupo de despedidas, que cuentan con el apoyo y ayuda de BNG y EU, tan sólo lograron entrevistarse con el director municipal de Servicios Sociales, quien les aseguró la imposibilidad de intervenir. Pero ahora reivindican poder optar a la explotación de esos quioscos cuando salgan de nuevo a concurso. Y que cumplan con la normativa: ninguno de ellos está adaptado para discapacitados.

Otra empresa en peligro

P. O.
Cunde la preocupación laboral en otra empresa del grupo empresarial de Cogami, Hornos Lamastelle, situada en Oleiros (A Coruña). Especializada en la elaboración de empanada gallega, emplea a 65 personas, de las que el 95% son discapacitadas con un alto porcentaje de psíquicos. Tiene buenas perspectivas de futuro en su mercado, aseguran sus trabajadores, “logró crecimientos positivos en los últimos años” y es “una empresa en expansión”.
Pero la plantilla está en alerta. Teme por la continuidad de los puestos y condiciones de trabajo. Así se lo trasladó su comité de empresa a la Consellería de Industria en una reunión esta semana. Los despidos en la Rede Galega de Kioscos es un indicio pero no el único: “La empresa está tomando decisiones que pueden abocar a la misma situación de inviablidad que otras empresas del grupo”, asegura. Y habla además de “maniobras financieras” en el cambio de gestión de Cogami que “pueden poner en riesgo la continuidad” de esta empresa dedicada a la fabricación de empanada.Fuente,el país. es

 

Sunday, October 13, 2013

El PSC denuncia agresiones de independentistas a miembros de sus juventudes

El partido señala que en la madrugada del sábado al domingo, una de sus sedes en Barcelona fue asaltada. Piden medidas a partidos e instituciones para superar el clima de división y crispación


EFE Barcelona 13/10/2013 22:54 Actualizado: 13/10/2013 23:10
 
El PSC ha denunciado este domingo un asalto a una sede del partido en el distrito de Les Corts de Barcelona en el que diversos miembros de la Juventut Socialista de Catalunya (JSC) han sido increpados y agredidos físicamente, supuestamente por un grupo de independentistas.
En un comunicado, el PSC ha condenado este acto de violencia "intolerante" que ha tenido lugar en la madrugada del sábado al domingo y que ya ha sido denunciado ante los Mossos d'Esquadra.
Según el relato de los socialistas, en el transcurso del "asalto" a la sede de Les Corts "varios miembros de la JSC han sido increpados y agredidos físicamente por un grupo de personas que gritaban consignas a favor de la independencia".
El PSC ha reclamado a partidos políticos e instituciones que "tomen las medidas necesarias" para "frenar el ambiente de crispación y división" que se está generando en Cataluña.
Los socialistas catalanes reivindican el derecho de todas las personas a defender pacíficamente sus opiniones e ideología política porque es la mejor manera de fortalecer la democracia, al tiempo que denuncian y condenan cualquier método o actitud de violencia en la defensa de objetivos políticos.fuente,publico.es

Wednesday, October 9, 2013

Es lo que queremos para nuestros hijos?


Monday, October 7, 2013

Los ‘presos fantasma’ de Kazajistán

Centenares de españoles fueron internados en campos de concentración en el país soviético

Franquistas y republicanos coincidieron en su deportación

 
Se conocieron en el gulag, en Kazajistán. Allí quedaron atrapados por el final de la Guerra Civil y la invasión alemana de la Unión Soviética. Antonio Leira Carpente y José García García nunca pensaron que su pequeña aventura soviética se convertiría en un infierno de dos décadas. Eran combatientes republicanos pero acabaron como apestados en la patria del proletariado.


Mi abuela supo que mi padre seguía vivo por una carta que recibió en alemán”

Rusia admitió en 1992 que “muchos” españoles republicanos habían pasado por los campos de concentración estalinistas. Pero ninguna exrepública soviética había entregado a España la documentación oficial de esos presos hasta que, la semana pasada, Nursultan Nazarbayev, el presidente kazajo, regaló a Mariano Rajoy dos libros con las copias de los expedientes de 152 españoles —franquistas y republicanos—, que malvivieron congelados en sus campos en los años 40.
Leira y García tampoco sabían al partir —en 1937 el primero y 1938, el segundo— que acabarían rompiendo hielo para beber, ni que los llevarían de Siberia a Kazajistán en unos trenes en los que sobrevivieron semanas, hacinados en gélidos vagones de madera, hasta adentrarse en la inmensa estepa. Llegaron por separado a Karaganda, al noreste del país. Leira, cabo de la marina de un buque de la armada republicana y militante anarcosindicalista gallego, fue capturado junto a 46 compañeros en Odessa (actualmente en Ucrania) y trasladado al campo de Krasnoiarsk, en Siberia. García, cursillista aviador, estaba en Moscú en la cuarta promoción de prácticas a Kirovabad.
Tras la derrota de la República, no pudieron volver a España, ni salir de la URSS. Unos 80 pidieron exiliarse a Italia, Francia, Alemania o México. “El cambio determinante fue la invasión de los nazis, en 1941. En ese momento, todos los extranjeros pasaron a ser sospechosos si no firmaban, de manera voluntaria, permanecer en la URSS”, explica el catedrático de historia Secundino Serrano, autor del libro Españoles en el Gulag. Empezaba la deportación para esos “grupos irreductibles” de aviadores y marineros que se negaron a entrar en el sistema.


El hermetismo de los archivos de la antigua URSS dificulta el cómputo
Leira y García se conocieron en Karaganda, aterrados por los ladrones que desvalijaban a los recién llegados. Allí esperaban ser remitidos a otro campo de trabajos forzados. Ya desde su llegada “habían quedado reducidos a esqueletos vivientes”, según recordaba, años después, un recluta francés. Acabaron en Kok-Usek, “el Valle Verde”, que traducían como el Valle del Infierno, el más frío de cuantos vieron. Un campo de concentración “ejemplar”.
                                                                                                       
    José García, aviador.                      



Pasaron casi un lustro en un cerco de 300 metros de largo por 200 de ancho, aislado del exterior por tres líneas de alambrada de espino, vigilados por cuatro garitas con soldados aburridos ya que, si escapaban, el desolado paisaje les delataba. Los guardianes tenían también perros adiestrados para frenar una posible fuga. Eran unos 900. Mujeres, hombres y niños de distintas nacionalidades, puntos negros sobre la nieve, trabajando por sobrevivir.
Los internos en mejores condiciones físicas trabajaban en la mina. Una hora de camino de ida de madrugada contra la brisa helada. Otra, a la caída del sol, demasiado lejano en invierno, con hasta 50 grados bajo cero, y sofocante en verano, a casi 50. La comida, un bol de sopa de col antes de salir y otro a la vuelta. Y 450 gramos de pan, a menudo, mojado. “Había una cosa que llamaban ratas de agua, un manjar”, cuenta Beatriz Leira, hija de Antonio Leira, fallecido en 2000. Los que conseguían un puesto en la huerta, engullían a escondidas una patata cruda “que les
sabía a manzana”, apunta Leira. “Según lo que trabajaban, comían”.
En Kok-Usek, los españoles eran los “presos fantasma”. Tenían prohibido comunicarse con su país, una dictadura enemiga. Solo podían hacer llegar noticias a sus familias cuando los europeos —principalmente judíos alemanes y austríacos— eran liberados. “Mi abuela se enteró de que mi padre estaba vivo por una carta que le llegó en alemán”, explica Leira: “Se aprendían de memoria las direcciones de los españoles”.                                                                
                                                                                             
                                                                                                            
             Antonio Leira, marinero
             gallego internado en el Gulag kazajo



Tras sufrir un accidente en el que perdió varios dedos, Vicente Montejano, uno de los pocos aviadores que siguen con vida, se convirtió en uno de los españoles que se quedaban en los barracones, con la humedad calada en los huesos. Cosían unos zapatos muy cotizados entre las mujeres de la dirección del campo. “Confeccionábamos una especie de malla con hilo como el que se usaba para las mallas de pescadores... Al final resultaba, como es lógico, un zapato fino, para salir, pero no para trabajar o ir por el campo”, le contaba Montejano en 2007 a Carmen Calvo, hija de otro cursillista internado y autora de Los últimos aviadores de la República.
En cada traslado les separaban en grupos. Los dos amigos se perdieron. “José salió en una primera expedición. Antonio Leira tenia que salir en la siguiente, pero el río que los separaba se congeló y ya no les pudieron alcanzar”, cuenta Pilar García, viuda del aviador, por teléfono, haciendo esfuerzos para rescatar en la memoria al compañero de su marido. No se reencontraron hasta que, al fin, embarcaron en el Semíramis, en Odessa, el 2 de abril de 1954. Ya ancianos, se visitaron mutuamente. Se reunieron con otros compañeros de vez en cuando, hasta que fallecieron hace una década. En el Semíramis, con unos 300 pasajeros de los que 270 eran de la División Azul, viajaba también Vicente Montejano.
En total, unos 300 republicanos y 450 divisionarios pisaron los campos de toda la Unión Soviética, según calculan los expertos. Luiza Iordache, historiadora de la Universitat Autònoma de Barcelona y autora de Republicanos españoles en el Gulag, calcula que 76 republicanos pasaron por los centros kazajos a partir del estudio de sus expedientes, a los que accede con dificultad por el hermetismo de los archivos de las antiguas repúblicas soviéticas.

Según lo que trabajaban, comían”, cuenta la hija de un marinero recluso

Pese a que los soldados franquistas de la División Azul también deambularon por Karaganda, el encuentro entre los dos grupos no llegó hasta 1948. La mitad de los republicanos acabó aceptando integrarse en la URSS y salieron del gulag. “Al resto, les juntaron con los divisionarios y en los campos europeos [hoy, en Ucrania]”, apunta Serrano.
El divisionario capitán Palacios recuerda uno de esos encuentros en Embajador en el infierno, narrado por Torcuato Luca de Tena: “Vimos entrar en el campo, extenuados y con síntomas de haber sufrido mucho, a un grupo de presos, con la novedad de que entre ellos venían muchas mujeres, con niños pequeños (...) ¡Cuál no sería nuestra emoción al oírles hablar en español! Castillo, abriendo los brazos, dio un tremendo ¡Viva España!, saludándoles, y el silencio fue su respuesta. Nos miraron con curiosidad, bajaron los ojos y siguieron su camino”.


La unión emocional para volver a España superaba ya la ideología. Ahora, tras el gesto de Nazarbayev, la Asociación Archivo, Guerra y Exilio y la Hermandad de la División Azul han escrito una carta conjunta al Ministerio de la Presidencia para solicitar una copia de los archivos.
Además de marineros y aviadores, algunos niños de la guerra [2.895 jóvenes enviados a Moscú en la guerra civil] fueron ingresados en el gulag por delitos comunes. Varios exiliados, por delitos políticos. Tras unos primeros años como una élite y como víctimas de una doble guerra, la desesperación por salir de la gigantesca prisión que era la URSS en 1941, llevó a algunos niños, forzados a nacionalizarse, a esconderse en los baúles de un avión que viajaba a Buenos Aires. Otros, famélicos por la posguerra, fueron internados por robar medio kilo de patatas. “Me marché de la fábrica de aviación en la que nos habían puesto a trabajar sin permiso de la milicia y me mandaron al gulag de Ucrania”, afirma Ángel Belza, un niño de la guerra que presenta sus memorias esta semana. “Fuimos rehenes durante 20 años. Estábamos encerrados”, exclama Francisco Mansilla, otro niño, presidente del Centro Español de Moscú vocal de la Asociación Archivo, Guerra y Exilio.
A los 94 años, Vicente Montejano mantiene el recuerdo del gulag suspendido entre la nebulosa del olvido: “A veces, hay cosas de las que uno no tiene ganas de hablar”.Y calla.fuene el país.es
 


Sunday, October 6, 2013

CASO ASUNTA »

El padre de Asunta estuvo con la niña al ser envenenada y en otros dos incidentes

El juez también cree que “la madre se hallaba con la menor” mientras moría

Tahín cree que el padre también estuvo presente en dos incidente anteriores con fármacos

 

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Flores, en lugar donde apareció el cadáver de Asunta / LAVANDEIRA jr (EFE)
 
El juez José Antonio Vázquez Taín, instructor del caso Asunta, dictó días atrás un auto de encarcelamiento de Alfonso Basterra, padre de la niña, en el que considera que este se hallaba con la menor en las horas en las que esta sufrió la “ingesta forzada de fármacos” y también en “dos incidentes anteriores” de similares características, informa Efe.
En los autos motivados, que fueron entregados este viernes a los abogados de Basterra y su exeesposa Rosario Porto, hay similitudes, pero también algunas diferencias en las consideraciones sobre cada progenitor. Mientras que ve “clara” la presunta participación de la mujer en el “homicidio y posible asesinato” de la niña, en el caso del hombre introduce un matiz, al resaltar que la menor falleció “en una sucesión de actos, alguno de los cuales, indiciariamente, se pueden imputar a Alfonso Basterra.
“Todo apunta a que la madre de Asunta estaba con la menor asesinada” en el momento de su muerte y que “estaba con la pequeña a las horas en que la menor sufre la ingesta forzada de fármacos”, afirma el juez. El cadáver de la chiquilla fue hallado la madrugada del 22 de septiembre en un camino forestal de Teo, cercano a Santiago.
Pero los dos principales y hasta hoy únicos sospechosos del crimen tienen “coartada, incluso policial”, clama el abogado de Porto, José Luis Gutiérrez Aranguren.
Según el letrado, los padres de Asunta estuvieron en todo momento “custodiados” desde que fueron a la comisaría de Santiago a las diez y media de la noche del sábado día 21 para denunciar la desaparición de su hija hasta la madrugada del domingo, cuando dos hombres encontraron el cadáver. Aranguren destaca que los dos progenitores estuvieron en la comisaría desde las 22.30 hasta las 23.45 del sábado. “Luego regresaron escoltados por agentes al domicilio” de Porto, donde permanecieron junto a la madrina de la niña hasta que esta se fue a la una de la madrugada. A las cuatro de la madrugada regresó la policía, poco después de ser hallado el cadáver. Para Aranguren, es obvio que hubo una persona ajena a los padres que trasladó el cuerpo hasta el camino donde fue encontrado.
Este viernes, Porto y Basterra se negaron a participar en nuevas diligencias judiciales. La madre rechazó participar en una reconstrucción parcial de las últimas horas de vida de la niña asesinada, desde el almuerzo en casa de su padre hasta el hallazgo del cuerpo.
Aranguren comunicó al juez que su cliente “no participará en ninguna otra diligencia judicial” hasta que se levante el secreto del sumario. “No conozco los cargos, no puedo rebatir lo que no sé, no tengo por qué darle pistas al juez”, alegó. El padre de Asunta, también por consejo de su letrada, se acogió a su derecho de no practicar nuevas diligencias.
El magistrado pretendía interrogarle por esa última comida que preparó para su hija y sobre las pruebas toxicológicas realizadas al cadáver de la niña que revelan que ingirió una cantidad letal de ansiolítico (lorazepam).
“A la hora que presuntamente se produjo el fallecimiento, atendiendo al contenido gástrico, todo apunta a que [la niña] estaba con la imputada. Las diferentes versiones ofrecidas dejan clara su participación en los hechos”, asegura el magistrado.
El juez justifica la prisión provisional de Porto aludiendo a las “gravísimas penas a las que se enfrenta y el enorme rechazo social” que el crimen ha generado.
Las resoluciones judiciales fueron ocultadas a los dos imputados, pero que finalmente entregó a sus abogados la tarde del pasado jueves, tras presentar ambos un recurso contra su encarcelación ante la Audiencia Provincial de A Coruña. “No le tolero a nadie que esté jugando con las normas”, se indignó este viernes Aranguren al confirmar que mantiene el recurso contra la orden de prisión de Rosario.fuente ,el país.es

"Mi papá me vende"

Mi papá me vende

Una niña pasó mes y medio retenida en Nigeria por su padre, un presunto proxeneta

Policías de Ferrol se volcaron en el rescate

 
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Mónica Bright abraza esta semana a su hija de nueve años en su domicilio de Perlío, A Coruña. / Gabriel Tizón
Fue una pesadilla de 48 días. Los que duró su secuestro en Nigeria, la tierra natal de sus padres y adonde su progenitor se la llevó irregularmente, con turbios planes, un 18 de julio para dejarla enclaustrada en una chabola de Benin City a cargo de unos parientes que eran extraños para ella, vigilada día y noche por tres matones contratados para custodiarla, lejos de su familia y de todo lo que había sido su vida.
R. I. son las iniciales de la niña. El 11 de febrero cumplirá diez años. De piel negra y acento gallego, no habla otra cosa que no sea castellano. Tenía tres meses cuando llegó a Galicia sin papeles ni partida de nacimiento para poder tramitarlos. Vuelve del colegio con su mochila rosa y una sudadera de Minnie, y pide ir a cenar al Burger King. Dulce y algo tímida, va metiendo en el armario del olvido las últimas semanas de su viaje a África con un hombre, O. I., al que apenas conoce y que resulta ser su padre. Tuvo un miedo atroz a que su familia gallega la hubiera olvidado. Tanto que prácticamente dejó de comer y beber para no hacerse sus necesidades encima, presa del pánico.
En los planes siniestros de su padre biológico, que supuestamente negociaba la venta de su hija en Dubái como esclava sexual con otro nombre —la iba a llamar Blessing I.—, se cruzó el grupo operativo de extranjería de la comisaría de Ferrol. Detuvieron al progenitor en España mientras la madre volaba sola a Nigeria a jugarse una carta muy peligrosa. La mujer no sabía dónde ocultaban a la niña y gastó más de mil euros de dinero prestado en sobornar a los funcionarios para traerla de vuelta en un rescate improvisado que salió bien “de milagro”, cuenta ahora. Ha pasado un mes y Mónica Bright (Nigeria, 1981) todavía tiene que medicarse para que no le estalle la cabeza. “Mi vida ha sido como una película de terror”, relata desde el sofá de su casa de Perlío (A Coruña).
La niña nació en tránsito. En el largo éxodo de un año cruzando fronteras a pie que su madre emprendió en Benin City y que la trajo a España en la primavera de 2004. La parió en la casa de un pastor de cabras al norte de Marruecos y le puso el nombre de la comadrona que la ayudó. La amamantó camino de la costa y la acunó en una patera durante un viaje infernal que las desembarcó en Motril y terminó en un prostíbulo de Pontedeume, a medio camino entre A Coruña y Ferrol, donde Mónica quedó atrapada en la diabólica red que le tejieron su marido y su cuñada para explotarla sexualmente a las pocas semanas de parir.
Su primer marido, explica, era una “mala bestia” que la forzó a prostituirse y la desquició a golpes. Escapó en septiembre de 2005 y con la ayuda de las monjas del centro de O Mencer logró abrirse las puertas de otra vida. Fregó platos, peló patatas, se formó en geriatría y hace años que está al cuidado de un anciano. Por el camino, conoció a Ángel, un exguardia civil, con el que se casó y rehizo su vida en 2006. “Si no fuera por él, la niña y yo estaríamos muertas”, asegura. Juntos tuvieron otra niña, un torbellino de cuatro años que se cuelga del cuello de su papá cada vez que tiene ocasión.
Su calma se turbó en febrero de 2012, cuando el padre biológico de R. comenzó a acosarlos en el portal justo cuando la cría acababa de cumplir ocho años. “Nunca jamás me dio un pañal, y vino por ella cuando empezó a ser una mujer”, dice Mónica, convencida de que su exmarido quería comerciar con su propia hija como mercancía sexual. “Lo que no pudo acabar conmigo se lo iba a hacer a ella”, insiste.
Él llegó a España en patera, cuentan fuentes del caso, le denegaron el asilo, lo expulsaron y regresó con el dinero que su hermana le confiscaba a su mujer noche tras noche en el puticlub. Encontró trabajo en una siderúrgica de la ría y sufrió un accidente laboral que lo dejó medio manco y con una pensión vitalicia. Denunciado por maltrato y con antecedentes por conducir sin carné, tiene órdenes de alejamiento de dos mujeres distintas y convive con una ferrolana y dos hijos más. Abandonó a R. con un año, pero recurrió al juzgado para verla siete años después.
“La niña llora y monta follón para no ir con él. No es su padre para ella”, se lamenta Mónica, que temía que algo así acabara pasando y no comprende por qué un juez la obligaba a dejar a su hija bajo la custodia de un hombre con esos antecedentes.
Este verano, O. I. viajó a Nigeria con su hijo pequeño. Regresó con él y volvió a marcharse a Benin City con R. el 18 de julio sin notificárselo al servicio de mediación familiar. Ya sabía probablemente que, sin el pasaporte nigeriano, la niña —en situación irregular— salía de España para no volver. Él sí regresó, pero subió solo al avión tras gastarse unos 4.000 euros en billetes, calculan los investigadores.
Mónica fue llorando a la policía local el 23 de julio después de varios días sin hablar con su hija. Arrancó así una investigación contra reloj de la brigada ferrolana de extranjería, que aplazó las vacaciones, y dedicó agosto a rastrear las llamadas, cuentas bancarias y movimientos del sospechoso con el apoyo de la fiscalía y de los tres juzgados de instrucción de la ciudad que intervinieron en el caso. “Estábamos convencidos al 95% de que el plan era venderla en Dubái, donde él tenía un hermano. Incluso le dijo a la niña que la llevaría allí”, exponen fuentes de la investigación. Un movimiento en falso, un simple SMS, era la última pista antes de que la niña se hubiese perdido en la telaraña caótica de Benin City.
El 30 de agosto arrestaron en Ferrol al padre biológico por tráfico de seres humanos y sustracción de menores. Lo mantuvieron incomunicado 72 horas, una medida excepcional que se aplica a terroristas para evitar que alertase a los matones de barrio a los que pagaba por vigilar a R. Mientras él dormía en el calabozo, Mónica viajó sola de Madrid a Lagos con un billete que le pagaron sus suegros, desesperados por recuperar a su nieta. Reclutó a un primo policía, una sobrina y a dos guardaespaldas callejeros y se plantó con un coche en la casa de la familia de su exmarido sin saber con certeza si era allí donde retenían a la niña. “Estaba sucia, meada y llena de tierra. Se abrazó a mí y me dijo que la salvase. Recuerdo que llorábamos y llorábamos”, relata.
Durante cinco noches, madre e hija se ocultaron en varios hoteles de Benín y Lagos, mientras en la comisaría de Ferrol buscaban la fórmula diplomática para traer de vuelta a una niña atrapada en un limbo legal. Nigeria no la dejaba salir sin permiso paterno ni podía entrar en España sin papeles. El último cuño que necesitaba su visado se lo colocaron a las cuatro de la tarde en un consulado que ya había cerrado sus puertas y pocas horas antes del vuelo que la trajo de vuelta a Galicia el 4 de septiembre, cuenta Mónica.
“Nunca jamás podremos agradecerles lo que han hecho”, añade su marido. Se deshacen en halagos hacia los policías que se volcaron con su caso y ayudaron a traer de vuelta a R., que ahora sí espera su tarjeta de residente. Su abogado ya ha solicitado una orden de protección para que O. I., en libertad con cargos pendiente del juicio, no pueda acercarse a la niña ni a su madre,fuente ,el país.es